lunes 24 de marzo de 2008

Domingo de Rei...surrección

  • Manco ingresó en el segundo tiempo, fue pifiado por todo el estadio, pero apareció con gol de champa para darle el empate a Alianza 1-1 con el Gálvez. Jair Iglesias se perdió penal para chimbotanos y Raffo Castillo en capilla.
  • Y un día 'Topo Gigio' hizo su aparición en el norte. Salió de la nada, cuando menos lo esperaban. Su grito calló a centenares de voces, pero hizo saltar a casi medio país. Alianza Lima parecía estar muerto, había padecido durante casi 90 minutos, pero Reimond Manco fue tocado por el Espíritu Santo y llevó a su equipo a la resurrección. José Gálvez se dejó 'robar' la gloria en su casa del 'Centenario' y resignó un empate de 1-1.

    Con la boca llena de pescaditos, así quedó 'Rei' luego de anotar la igualdad cuando las ideas escaseaban, el calor sofocaba y las piernas se adormecían en la cancha sintética. Cuando el ex 'Jotita' ingresó a los 68' todo el estadio lo bañó de pifias, gritos e insultos. '¡Vete de una vez a Holanda!', le gritaron los blanquiazules. Sus propios hinchas estaban en su contra, así como estuvieron los seguidores de Jesús cuando lo crucificaron.

    Manco supo que debía tragarse las rechiflas por un 'pecado' de inmadurez, los minutos pasaban y apenas tocaba la pelota. Corría de un lado a otro, pero rebotó ante la marca de Carlos Ibarra o de José Chacón. Se recostó por el lado izquierdo, un balón llegó a sus pies y antes de que empezaran los silbidos sacó un centro rasante, sin dirección y convicción. Lo que no sabía Reimond es que ese disparo, sin peligro, fue tocado por la diosa fortuna. Jair Iglesias quiso despejar y se resbaló, el golero José Fernández vio que el esférico se metía en su arco y se arrojó sin estirar los brazos. Ante la sorpresa de todos, fue gol. Y empezó la celebración de Reimond, manos en los oídos, queriendo escuchar a sus detractores. Se acercó a la tribuna occidente, de donde venían los insultos y les gritó su tanto a todo pulmón. No dejó que ningún compañero lo atrapara, porque corrió a abrazarse con su 'padrino', quien lo hizo 'debutar' con Cristina. El milagro se había dado.[Vía]